No al carril bici

20150913_121008

Se está extendiendo la costumbre de hacer carriles bici. Políticamente quedará muy bien, o no. Pero lo que es respecto a los mismos, casi mejor que no se invierta en hacerlos. La seguridad física del ciclista se ve comprometida, el resto de vehículos no suelen respetarlos, se trazan junto a las carreteras y se les anula la prioridad de paso en intersecciones y accesos. Pero es que la seguridad jurídica también está en entredicho. Circulando por lo que no sean carriles bici, se puede alegar negligencia o imprudencia del que circula en bici. Los seguros pueden usar cualquier excusa para no atender los daños causados al ciclista.

Anuncios

Seguro del ciclista

Carril ciclista junto a vehículos

Aunque lo parezca, el hecho de disfrutar de un seguro cuando se actúa como ciclista, no es nada descabellado. En mi caso, tengo un complemento en el seguro del automóvil que cubre los daños a terceros cuando circulo como peatón o ciclista. Si se es usuario de las vías tanto para vehículos como peatonales, cualquier seguridad es de agradecer. Cuando me planteo revisar mi póliza pienso que no todas las compañías ofrecen este añadido tan tranquilizador.
Es insignificante el precio de un seguro, sobre todo cuando contrastamos con el importe que cuestan algunas bicicletas. Se puede tener como conductor, no sobre el vehículo. Y si se sopesan los problemas que pueden solventarse, no estaríamos tan en contra del seguro.
Pero la faceta que me hace opinar firmemente la necesidad de contar con seguro no es como ciclista, sino como transeúnte. Tengo una pequeña de tres años y hace poco casi la arrolla un chaval con su bici en un parque. En mi ciudad es común ver ciclistas circulando a velocidad inadecuada por las aceras y parques. No estoy en contra de que se pueda circular por las aceras cuando no hay carril bici, sino de hacerlo como descerebrados.
Por esto, apliquemos la lógica y vamos a dejar de oponernos a una medida razonable. Un seguro para el ciclista, no para la bici. Y seguridad para todos.

Desarrollo de la movilidad no contaminante

Casi siempre obligados por la crisis financiera actual, se están imponiendo poco a poco modelos de transporte más acordes con la realidad geográfica y social de esta ciudad. Hay urbes que han apostado por darle una oportunidad a quien no quiere o no puede ir en automóvil o motocicleta a cualquier lugar. Así tenemos Sevilla, Barcelona y actualmente hasta Madrid como grandes núcleos urbanos donde, promovidos por la presión ciudadana, se establecen planes para que la bicicleta sea una alternativa viable a los desplazamientos. Pero en otras ciudades de menor tamaño también se puede y se debe hacer mucho para que un ciclista no se sienta excluido de un entorno hostil debido al tráfico, a la contaminación, a las barreras arquitectónicas o por la ausencia de cultura ciudadana sobre cómo compartir el espacio público.